Dos contertulios mostraban escándalo (casi podía verse el dedo acusador) ante un tercero que estaba a punto de manifestarse partidario de la penalización del aborto incluso en caso de violación.
Al parecer, en el año de gracia de 2008, no basta con mirar por encima del hombro al hijo del pecado. Hay que cortarle la cabeza sin miramientos.
Yo también soy partidario del aborto en caso de violación. Del aborto del violador, claro. Que sea colgado por los compañones hasta que muera. En cuanto al fruto de su acción (y tomo prestado el argumento a los modernos anabaptistas), ya decidirá de mayor si se pone en manos de los sedadores de Getafe o decide continuar con su vida, a pesar de todo.
7/08/2008
7/07/2008
Si el pecado no existe,
tampoco la virtud. En pura coherencia con sus ideas, Iván Karamazov debería dejar que condenasen a su hermano Dmitri por el parricidio que no cometió y que Iván teorizó. Por eso imagina la burla del asesino, ya muerto suicida:-¡Me ha hecho rabiar. ¿Sabes? Con mucha habilidad, ¡mucha!: "¡La conciencia! ¿Qué es, la conciencia? Es obra mía. ¿Por qué me atormento? Por la fuerza de la costumbre. Por una costumbre universal que tiene el hombre desde hace siete mil años. Desprendámonos de esa costumbre y seremos dioses." ¡Lo ha dicho él, lo ha dicho él!
[...]
-Es él quien lo ha dicho, él, y él lo sabe: "Te dispones a cumplir un gran acto de virtud y no crees en ella, eso es lo que te irrita y te atormenta, por eso eres tan vengativo." Me lo ha dicho refiriéndose a mí. Y sabe lo que dice...
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Huy lo que ha dicho
7/04/2008
Nos enseña Don Cógito
la Educación para la Ciudadanía de la República en guerra. Por entonces el enemigo no era la homofobia ni el neoliberalismo, sino el fascismo. Y tuvieron éxito, a despecho de la derrota por las armas, pues hoy el tal fascismo ha quedado reducido a un insulto. Por entonces era una de las muchas drogas políticas de un tiempo de crisis, y desde luego una de las que menor representación tenían en la España de la época. Pero su invocación sirvió para movilizar a medio país. No creo que los fantasmas actuales consigan otro tanto, pero las cartillas están ya en las librerías.
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Piensodeque
7/03/2008
Juanita la Larga

Unos tres años después de que apareciera Juanita la Larga, Ángel Ganivet definía, en Idearium español, el espíritu del senequismo: "No te dejes vencer por nada extraño a tu espíritu... "; sean cuales fueren los poderes que se levanten contra ti, "mantente de tal modo firme y erguido que al menos se pueda decir de ti que eres un hombre". No recuerdo las palabras exactas, pero esta máxima es todo menos determinista, y coincide con el propósito de Juan Valera de dar una bofetada al Naturalismo y con el carácter de Juanita, su personaje. Cordobesa como Séneca y antideterminista como Ganivet, encarna mejor que este la actitud firme y combativa que transcribíamos, pues al final el autor de Granada la bella se declaró vencido y se derrumbó, como bien sabemos. Ni las convenciones ni los prejuicios de los que mandan en su sociedad son capaces de imponerse a los firmes principios de Juanita, que resiste y vence, por más que conozca la tremenda fuerza de sus adversarios. Valera sabía bien que es más fuerte la mujer, con lo que las palabras de Séneca resultarían irónicas si no se tomara la palabra hombre en sentido genérico.
El personaje de doña Inés también es llamativo. No es una simple beata, como dice el prologuista de esta edición (Alianza), sino una mujer que no encuentra cauce para la santidad en su mundo, y trata de convertir en santa a Juanita ("si no vencí reyes moros, engendré quien los venciera") haciéndola monja. Pero sólo consigue hacer el papel de mala de la película. Triste destino que sólo la resolución de Juanita, una vez más, consigue frustrar.
Nota redactada en octubre del 2000.
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7/02/2008
¿Qué fue de la alegría?,

porque, después de todo, es sobre lo que ha tratado fundamentalmente esta historia. Para serte sincero, el tema ha perdido para mí casi todo su interés desde que me convertí al cristianismo... Cuando nos perdemos en el bosque, ver un letrero es un asunto muy importante. El primero que lo ve grita: "¡mirad!". Toda la pandilla se reúne a su alrededor y contempla. Pero cuando hayamos encontrado la carretera y pasemos los letreros cada pocos kilómetros, no nos pararemos a mirar. Nos estimularán y agradeceremos a las autoridades que los hayan puesto, pero no nos pararemos a mirar, o no demasiado; no en esta carretera, aunque los postes fueran de plata y las letras de oro. "El año que viene en Jerusalén".
Por supuesto, no es que no me pille a menudo parándome a contemplar esos postes en los lados de la carretera o, incluso, objetos de menor importancia.
(La autobiografía espiritual de C. S. Lewis se titula Cautivado por la alegría (Surprised by joy) y estas son sus últimas líneas. Me parece un símil acertado.)
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Huy lo que ha dicho
7/01/2008
Vida de Don Quijote y Sancho

Unamuno fue un eterno adolescente. Creo que este libro me habría encantado a los dieciséis años, como lo hizo aquella otra frase suya: "Pon en tu orden muy alta tu mira... Apunta a lo increíble". Pero ahora no puede por menos de parecerme un disparate (como tantas otras cosas de este hombre). Y tiemblo al pensar lo que sería esta filosofía llevada al campo político.
Es una apología del irracionalismo, claro. Viva don Quijote y muera el sentido común. Arriba la fe, abajo la razón. La fe de Unamuno tiene sorprendentes concomitancias con la cristiana: "Cúrate de la afección de preocuparte cómo aparezcas a los demás. Cuídate sólo de cómo aparezcas ante Dios". Podría ser una secta cristiana, de un solo miembro. Pero no es la fe católica. Ese loco que exalta Unamuno en permanente paralelismo con san Ignacio de Loyola sólo tiene sentido en el caso del santo que, antes de obedecer un mandato divino extraordinario, ha pasado mucho tiempo sujeto a lo ordinario, a la razón y al sentido común.
Nota redactada en abril de 2008.
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Libros
6/30/2008
Pudieron.

Y habrá que alegrarse con ellos. Al fin y al cabo, Lope y Calderón no eran menos grandes porque el timón de la nave lo llevaran los lermas, los olivares y los reyes pasmados. Entonces vivíamos de sueños y hoy nos atiborramos de opio. La vida es sueño, pudo decir don Pedro. Hoy, en España, la vida es flipe. Todo el mundo en el cielo con diamantes. Al menos, el alucine se llama Torres, Iker, Villa, y no Chikilicuatre, por ejemplo. Y se adorna de rojo y amarillo, a pesar de los esfuerzos de la Cuatro por monocromatizar el asunto.
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